Hoy me desperté algo más temprano de lo habitual, durmiendo un poco menos de 7 horas que suele ser lo habitual.
Y surgió una especie de voz que proyectaba varios de mis pensamientos, esta voz puso en palabras algo que no quiero que se me olvide, y por eso escribo este relato.
Esa voz se representaba en mi cabeza como un super heroe y a la vez como un empresario exitoso, digamos que mitad y mitad, esta me dijo:
-Sergio, yo sé lo que te pasa...
Yo interrumpí internamente diciéndome a mi mismo:
~ Tu que sabrás.
La voz continuo:
- Te obsesionaste con la perfección, quieres hacerlo todo bien y no cometer errores porque estos te duelen.
- Dejas de actuar y de vivir, por perseguir la perfección, liberate de esas ataduras mentales, nadie es perfecto todos cometemos errores, simplemente hay que hacer lo mejor cada vez e ir aprendiendo estos para ser mejores cada vez.
Yo le conteste:
- Vale me da igual cuando se trata solo de mi, puedo asumir las consecuencias de mis acciones, pero ¿Que hago si mis actos afectan negativamente a los demás?
Esta me respondió, con una leve sonrisa:
- ¿Da miedo no?, es verdad, las consecuencias de tus acciones pueden dañar a los demás, pero dejame te hago otra pregunta ¿No crees que las consecuencias de lo que pasaría si no tomas acción son mucho peores?
- Esta bien tener miedo, hay muchas personas sin miedo que actúan sin pensar sin temerle a las consecuencias, por lo tanto no son capaces de ver el daño que pueden ocasionar, ellas deben aprender a empatizar y a tener más cuidado.
- Por otra parte, hay gente como nosotros que tenemos miedo, un miedo a fallar, este miedo nos hace estar alertas, este miedo nos hace empáticos, y nuestro reto es aprender a ser valientes, aprender a actuar aun con todo el miedo.
Espero que les haya gustado, yo lo leeré unas cuantas veces más, a veces mi cabeza es un caos y este tipo de voces son difíciles de escuchar.
Veamos si con esta entrada dejamos de ser tan pesimistas en este blog y empezamos a escribir cosas un poco más... ¿Motivadoras?